La Comunidad de Aprendizaje autodirigido CAAD Visita el Cerro de la Cruz

"es más fácil cuidar lo que conoces"

CM

2/2/20262 min read

Conexión con el Territorio

La comunidad de aprendizaje CAAD tuvo la oportunidad de visitar el icónico Cerro de la Cruz en el municipio de Amealco, Querétaro. Esta experiencia fue más que una simple excursión; se trató de un momento significativo para conectar con el territorio local. Al llegar a la cima del cerro, los participantes pudieron apreciar la belleza natural de su entorno, sintiéndose parte de un ecosistema que merece ser comprendido y protegido. Este viaje no solo promovió la salud física al hacer ejercicio, sino que también proporcionó una profunda conexión emocional con el lugar.

Aprendizaje Significativo y Cohesión Comunitaria

La visita al Cerro de la Cruz también permitió fomentar la cohesión dentro de la comunidad de CAAD. A medida que los participantes ascendían, compartían historias y conocimientos, lo que contribuyó a enriquecer la experiencia. Este tipo de aprendizaje significativo se basa en la interacción y el trabajo en equipo, elementos que son esenciales para cualquier grupo en desarrollo. La frase "no puedes cuidar lo que no conoces" resonó en cada miembro, quien recordó la importancia de conocer y entender su entorno para poder protegerlo adecuadamente.

Conociendo de Cerca  Nuestro Ecosistema

Durante la exploración, se promovió la observación del ecosistema local, lo que permitió a los participantes aprender sobre la flora y fauna que habita en la región. La diversidad biológica del Cerro de la Cruz es impresionante, con especies tanto autóctonas como migratorias que se presentan en diferentes épocas del año. Este conocimiento no solo es valioso a nivel personal, sino que también se convierte en una herramienta para generar conciencia ambiental dentro de la comunidad. Conocer el territorio y sus habitantes es el primer paso para garantizar su conservación a largo plazo.

En resumen, la visita al Cerro de la Cruz por parte de la comunidad de aprendizaje CAAD es un claro ejemplo de cómo las experiencias al aire libre pueden unir a las personas, fomentando un aprendizaje significativo y una apreciación profunda por nuestro entorno. Esta jornada no solo fortaleció la cohesión grupal, sino que también sembró las semillas para un compromiso colectivo hacia la preservación del ecosistema que nos rodea.